Summary
Full Transcript
En economía, muchas veces usamos el término en latín “ceteris paribus”, que quiere decir “sí, y solo sí, todo lo demás sigue igual”. No es más que un truco mental que usamos los economistas para intentar solventar un problema irresoluble: la realidad es demasiado compleja y permanentemente ocurren demasiados hechos que afectan a un mercado, ya sea a la oferta o a la demanda. Y, puesto que no podemos analizarlos todos simultáneamente, hacemos como que los demás no se mueven y analizamos los efectos de cada cambio uno a uno. En realidad, lo único seguro es que, de las infinitas opciones que pueden ocurrir en cada mercado en el futuro, la única que no ocurrirá con certeza es la del ceteris paribus, es decir, aquella que supone que todo lo demás sigue igual, pues todo está en permanente cambio en una economía humana y, por tanto, dinámica. (Hay un error en el vídeo, pues no es el maestro Huerta de Soto quien, al describir cómo David Ricardo empleó el término por primera vez, hace la comparación entre el ceteris paribus y el médico forense —quien estudia las partes del cuerpo por separado mientras este sigue inerte—, sino el maestro Escohotado en Los enemigos del comercio.)
